Desde que Zapatero nombrara a la inexperta González Sinde Ministra de Cultura una oleada cibernética de críticas se cierne sobre ella. Y es que esta señora pretende hacer creer al mundo que el cine español está en crisis por culpa de las descargas cibernéticas. Debería echar una ojeada al top de descargas de este tipo programas. El cine español brilla por su ausencia, es decir, el cine español tiene tan poco interés para el público que ni se molestan los internautas en verlo gratis.
El problema del cine español, además de la falta de interés por parte de los grandes empresarios, es la falta de creatividad. Y luego se pregunta el cine español que por qué nadie se molesta en invertir en él. ¡Pues coño, porque van a perder pasta! Porque la gente no va a pagar 6 euros por ver un film mediocre, aunque sea correcto, aunque esté bien, sin más.
El cine español ha contado con grandes películas en su haber, pero hay que reconocer que la mayoría de los títulos carecen de interés para el gran público, que prefiere gastarse la pasta con los americanos y sus efectos especiales. Es una pena que esto sea así, pero para la gente como yo, las salas de cine solo es una opción en dos supuestos: que la peli conlleve una enorme calidad técnica, de manera que si se ve en casa pierde un 80% de valor, o que sea una gran gran ¡GRAN! historia. Así que con esta mentalidad, que yo creo comparten muchos espectadores, el cine español suele quedar descartado. Claro está que la Sinde guionista y directora jamás podrá reconocer esto, iría contra su propio ego, así que prefiere echar balones fuera y culpar a los que nos descargamos películas por Internet. Pues no Ministra, las suyas no. Y eso se atreve a decirlo después de que su jefe impusiera un canon digital indigno resultado de las presiones de la magnánima SGAE de la mano de las discográficas chupasangre. Y los autores, en vez de protestar contra los que de verdad se quedan con sus perras ya que se quedarían sin curro (distribuídoras en el caso del cine, entre otros), alzan la bandera del no a la piratería y se quedan tan anchos, creyendo además que nos lo hemos tragado. Por cierto, en España las descargas no son ilegales si no se expone el producto de manera comercial, así que señora Sinde, primero infórmese que queda muy feo en una ministra el hablar por hablar, y segundo, déjenos en paz y empiece a fomentar la cretividad entre sus colegas para que acto seguido llegue la pasta, que según sus palabras, le estamos robando los cibernautas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario